domingo, 25 de noviembre de 2012

La Indiferencia detrás del "Interés"

El gran auge por el que pasan las redes sociales virtuales, en la que cada uno termina siendo un insignificante nodo en una estructura bastante compleja intentando realizar la mayor cantidad de enlaces posibles con otros nodos, vicio interminable que ya nadie puede negar. Son incontables los artículos que hablan de este tema: el cambio del significado de amistad, la falsa ilusión de contacto, la gran necesidad de muchos por mantener un comunicación constante e incesante con ese mundo que les da la sensación de realidad. También se ha podido concluir que el medio en sí no es el problema, que el problema es el uso que se le da a las cosas, es claro que todo, absolutamente todo, en exceso es malo, que hasta la vital y necesaria agua puede jugar en nuestra contra al abusar de esta. Por eso hoy quiero tocar un tema que resalta nuevamente el mal uso de un medio, que, supongo yo, nace con una buena intención.

La permanente transformación en que se encuentran estas redes, que repito no son "malas" en sí mismas, ha servido de puente de apoyo a "buenas causas": hay que resaltar que el mundo se enteró de las atrocidades de medio oriente, en la conocida "primavera árabe" (que cada vez se convierte más en un interminable invierno), y que fruto de todo esto grandes manifestaciones a nivel mundial, dieron apoyo para la situación que pasaban estos países, no sólo las "altruistas" ayudas de ciertos gobiernos, sino también apoyos para establecer comunicación vía internet, según entendí por las lineas telefónicas. Por lo tanto, después de este y otros casos destacables como las manifestaciones por la educación en Chile, y más cercanas, la defensa de los paramos en Santander, se pudo ver un canal viable, gratuito y en un principio efectivo, se terminó convirtiendo en una fuente de indiferencia escondida detrás de un falso interés.

Es muy común hoy en día ver la supuesta indignación de muchos frente a diferentes temas políticos, económicos, sociales, ambientales y culturales, que manifiestan su "furia" con uno de los "revolucionarios" adelantos en las redes sociales, la función "Share" (Compartir), que me da la posibilidad de mostrar lo que otro ya dijo, entonces ahora no sólo expreso una falsa indignación, sino que ya no lo hago con mis palabras, con mis emociones, sino que busco demostrar lo que supuestamente siento, con lo que otro sintió. Nos convertimos como quien le entrega una moneda a un niño en la calle, lavamos nuestras culpas de la forma más barata, pensamos en nosotros mismos como grandes personas cuando hacemos esto.

A parte del problema colateral que han creado las redes sociales, que simplemente es la generación de una pereza mental en la que el individuo se limita a escribir y leer dentro de 140 caracteres, o que mira imágenes que otro creo, o a destapar su privacidad ante todo el mundo, contando desde que abre sus ojos, hasta que satisface sus necesidades básicas. A decir verdad ya no existe privacidad, ahora es posible que se sepa la ubicación de un contacto sin necesidad de que este lo publique, se sabe cuando lee y cuando no los mensajes que recibe, nuestra información "personal" es vendida a las grandes empresas para que sepan lo que nos gusta y lo que no (cosa que desde hace mucho ya se sabe). Y todo esto, sin mencionar que cada vez el contacto físico es menor, vamos a terminar teniendo placeres virtuales también.

Bueno pero para no desviarme del tema y concluir un poco lo que quería hablar, quisiera finalizar diciendo, que no me molestan las imágenes de "salvemos el planeta", los osos se extinguen, los tan famosos "memes" (que muchos ni sabrán su historia, de vez en cuando hay que leer un poco más, así sea wikipedia), en fin, no son para nada desagradables, por el contrario, las frases de grandes filósofos y pensadores de la historia aparecen muchas veces, los principios más puros que profesan muchas religiones (y estilos de vida) pueden ser enseñadas por estos medios. El problema es que nos quedamos detrás de los "likes" y los "Shares", ya ni siquiera podemos decir que nos quedamos en "las palabras y no pasamos a la acción". 

El problema está en que: primero, dejamos de pensar por nosotros mismos, dejamos de escuchar nuestros propios pensamientos, incluso no respondemos a la pregunta que nos hace la red social de "¿qué estas pensando?", simplemente abandonamos nuestro libre albedrío y nos entregamos a los pensamientos de otros, olvidamos criticar, cuestionar y opinar; y segundo, creemos salvar niños en el África compartiendo y mostrando su miseria, creemos cambiar la mente de las personas frente a una actividad cuestionable, compartiendo la imagen de un toro muriendo desangrado. Necesitamos pasar de esto a la acción, que la manifestación virtual se materialice, hay que "bombardear" la realidad así como lo hacemos en lo virtual. Y quiero terminar agregando una línea que escribe siempre uno de los medios alternativos que existe hoy en Colombia "El Antagonista" (que admiro mucho, así no comparta ciertas ideas): "lea, opine y critique".

Pensamientos al aire: las redes sociales deberían venir con el anuncio que aparece en los cigarrillos o en el alcohol, "el exceso de la red es perjudicial para la sociedad". No mencionar el uso de la red social para criticarla a esta, es el exceso a lo que hago referencia. (Quería usar este último párrafo como lo hace Daniel Samper Pizano con sus "esquirlas" pero sería poco original así que mientras encuentro algo para esto lo dejaré en pensamientos al aire).

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